
Hoy era el día que muchos de nosotros, fans de Star Wars, teníamos marcados en el calendario desde hacía tiempo puesto que este viernes 18 de diciembre no solo significa que estamos apenas a siete días de celebrar la Navidad, sino también que la segunda temporada de la serie protagonizada por Din Djarin (Pedro Pascal) llegaría a su fin con el octavo episodio de esta tanda. Muchos rumores surcaron la red acerca de qué podría ocurrir, qué personajes se presentarían en escena para ayudar a nuestro segundo Mandaloriano favorito en su búsqueda por rescatar a Grogu (Baby Yoda) de las manos del temible Moff Gideon, y a pesar de todo, mira si nos han sorprendido el tándem Favreau-Filoni con un final de temporada que trasciende las fronteras del medio para el que nació, la televisión, convirtiéndose por deecho propio en parte de lo mejor que Star Wars ha dado de sí desde que George Lucas en 1977 sorprendiera a medio mundo con su ópera espacial.
Si hacen tres semanas Lucasfilm satisfacía nuestros deseos de ver una versión live-action de Ahsoka Tano y una después el de re-encontrarnos con Boba Fett en todo su esplendor, ¿quién podría no solo igualar el techo de calidad y fan service que estos lograron, sino romperlo y superarlo hasta el infinito? Pues esa tarea era digna de un JEDI, como bien le dijo la togruta al Mando indicándole que se dirigiera al planeta Tython en donde Grogu podría comunicarse con alguno el cual acudiría a él.
SPOILERS A PARTIR DE ESTE PUNTO

Los nombres no pararon de sucederse: Ezra Bridger, Cal Kestis, Mace Windu..., pero todos sabíamos y estábamos seguros de que solo uno sería capaz de unir a la comunidad en una firme ovación unánime, Luke Skywalker. La cronología galáctica ha jugado sus bazas desde principios de la temporada pasada para que todos los caminos llevaran a que fuera el vástago de Darth Vader quien en este momento preciso de la historia se personara en pantalla, y efectivamenre así ha sido, para enhorabuena de todos.
Haciéndole la justicia que la trilogía de secuelas no supo, blandiendo su icónica espada láser de color verde y eliminando uno a uno el pelotón de Dark Troopers que por poco logran su objetivo de acabar con nuestros aliados, la entrada en escena de Luke ha sido el homenaje perfecto para un personaje cuyo legado casi perece a manos de Rian Johnson, pero que gracias a las mentes tras este tv show, ha sabido recuperar, al igual que su juventud mediante CGI. Pero si hay algo que nos ha llamado poderosamente la atención ha sido la manera con la que el personaje ha sido presentado, una exhibición frente a sus contrincantes oscuros la cual se asemeja bastante a la salvaje escena que su padre llevó a cabo al término de Rogue One.
Por esa razón aquí os dejamos un vídeo con el que podréis comparar el look de estos dos regalos audioviusuales, a cada cual más formidable, el cual deja de manifiesto que "de tal palo, tal astilla". Que lo disfrutéis:
¿Qué os ha parecido el final de esta segunda temporada de The Mandalorian?, ¿ha cumplido con vuestras expectativas? Hacédnoslo saber en los comentarios ;)

