
El Bayern de Múnich se ha proclamado campeón de la Supercopa de Europa y por ende, supercampeón del continente. Éste era el titular que la mayoría podíamos esperar viendo el nivel mostrado por los norteños tanto en su competición doméstica como en la Champions League, una determinación por jugar bien que se ha traducido en su segundo triplete (empatando así con el FC Barcelona) y en la consecución del primer trofeo oficial de esta temporada, aunque no sin antes sufrir la embestida de un Sevilla que ni corto ni perezoso, se plantó en Budapest con el mismo optimismo y buenhacer coral que el equipo de Flick.
El partido no podía empezar mejor para los sevillistas cuando a los 12 minutos Rakitić lograba que se le pitara un penalti muy discutido pero que a ojos del árbitro, lo era. Ocampos tomó el esférico y batió a Neuer provocando que el ambiente se agitara gracias a los aficionados desplazados hasta el Ferenc Puskás. Esa valentía que se les presuponía, el creer en que era posible derrotar al club muniqués la demostraron manteniendo a raya durante buena parte de la primera mitad al Bayern , al que le costaba un mundo acercarse a la portería defendida por Bono. Todos presionaban, todos defendían e incluso alguna ocasión más para ampliar la diferencia tuvo lugar, pero los alemanes supieron aprovechar su oportunidad y Lewandowski se vistió con el traje de asistente para dejarle en bandeja el tanto del empate a Goretzka.

Cuando parecía que el guión del encuentro iba a tomar la forma de lo que todos ya habíamos vaticinado, los chicos de Lopetegui siguieron creyendo y fueron capaces de contrarrestar las llegadas de los germanos con varias ocasiones para decantar la balanza a su favor, en especial dos ocasiones falladas por En-Nesiry frente al guardameta alemán que por partida doble salvó a los suyos de perder a pocos minutos del término de los 90 minutos.
Inevitablemente se llegó a la prórroga y los jugadores de ambos equipos ya se veían faltos de fuerzas. Lo habían dado todo y aún así, no había sido suficiente para batir a su rival. El Bayern dio entrada a jugadores frescos como Alphonso Davies y Javi Martínez, siendo el segundo (en su posible último partido con la elástica bávara) quien desempatara el partido con un gol de cabeza tras rechace de Bono. El sueño había llegado a su fin para el Sevilla, que buscó una y otra vez de nuevo el empate, pero que esta vez nunca llegaría.

Murieron en la orilla, sí, pero a pesar de la derrota, pueden sentirse orgullosos de haber estado a la altura de todo un coloso como lo es el Bayern de Múnich que con el de ayer, llevan 23 partidos seguidos ganando. ¿Cómo no temer tal bestialidad?
Goles: Ocampos (P), Min 13 / Goretzka, Min 34 / Martínez, Min 104

