Un nuevo capítulo se escribe en el divorcio Messi-Barça. Según los periódicos deportivos, el rosarino se habría negado a someterse a los tests PCR que mañana se realizarán en las instalaciones del club debido a que sostiene que si su deseo es el de marcharse del conjunto catalán, no debe participar más de ningún acto relacionado con el Fútbol Club Barcelona, lo que también significa que no se entrenará con sus compañeros el próximo lunes, en la que será el primer día de Ronald Koeman dirigiendo a su nueva plantilla.
En contraste de lo que se venía diciendo estos últimos días sobre que Leo había decidido seguir siendo partícipe de la rutina blaugrana, la verdad es que la cuerda está más tensa que nunca y ni siquiera una posible marcha de Bartomeu le haría cambiar de parecer. Messi anda en busca de un proyecto competitivo, y al parecer, lo habría encontrado en el Manhcester City de Guardiola, aunque aún está por ver si la presión de dos de sus más íntimos amigos como lo son Neymar y Di María, podrían surtir efecto haciendo que fiche por el PSG, el otro club capaz de ofrecerle un contrato a la altura del Mejor Jugador del Mundo.
Estas próximas semanas lucen emocionantes en cuanto a cómo evolucionara este caso, inimaginable hacen apenas tres semanas a pesar de la derrota por 8-2 frente al Bayern de Múnich.


