
Después de unos días convulsos en las oficinas de Square Enix tras su conferencia en el E3 de este año y el anuncio de una demo que llegó a Playstation Store sin la capacidad de ser reproducida a causa de unos archivos corruptos —tal y como manifestaba nuestra PS5 cuando intentábamos jugar a la demostración—, hoy por fin se ha actualizado el avance jugable de Stranger of Paradise: Final Fantasy Origin, el juego que más revuelo ha causado junto a Babylon’s Fall, de los mostrados por parte de la compañía nipona en su presentación digital. Decimos esto, porque no solo la marca Final Fantasy se sigue desmarcando de las bases JRPG clásicas sobre las que sustentaba hasta la llegada de FF XV, si no que apuesta por unas mecánicas jugables de tipo Souls-like, con la ayuda de Team Ninja (quienes como ya sabréis desarrollaron Nioh y Nioh 2 además de la famosa saga Ninja Gaiden), lo que por ahora no ha convencido a los fans.
En nuestro caso, y siempre desde un punto de vista objetivo, lo que tenemos delante nos llamó poderosamente la atención puesto que somos fans acérrimos de Dark Souls, y nos apetecía ver cómo se las han ingeniado para mezclar el lore de una antología de videojuegos tan amplia como la de Final Fantasy, para adecuarlo a un género que hasta el día de hoy, sigue destacando por unas tramas crípticas y muy poco densas que requieren que el jugador descifre la historia a través del entorno y de las pocas interacciones que tiene con NPCs, todo ello en solitario pero que aquí nos planta a los mandos de un trío de personajes de los cuales nos hemos querido centrar en Jack, el protagonista que blande el Espadón del Humo..., queremos decir, que blande un espadón.
A pesar de que esto último todavía no podemos juzgarlo a tenor de una única demo, sí podemos comentar nuestras impresiones después de haber jugado un buen rato a la misma, y lo primero que queremos puntualizar es la calidad gráfica que ostenta Stranger of Paradise. Team Ninja nunca ha sobresalido con la saga Nioh por un apartado visual excelente. Al igual que Dark Souls, lo que destaca de ambas series es la dirección artística, con unos escenarios preciosistas que sirven a la labor de hacernos sentir parte de este universo en el que transcurre la trama. Dicho esto y por alguna razón que se nos escapa, esto mismo no ocurre con el título que hoy nos reúne, al contrario, luce feo, tal cual. El diseño de los personajes no entendemos por qué se ve tan regular, lleno de dientes de sierra que acompañan al mal acabado visual del entorno —un castillo medieval en ruinas de lo más genérico—. Y sí, esto solo es la primera demo de un juego que saldrá a la venta el año que viene, pero es que no hay nada más que podamos decir en este sentido.
Aunque nada más iniciar la prueba se nos da la opción de elegir entre un modo gráfico que prioriza los FPS y otro que hace lo propio con la resolución, el juego se ve mal desde incluso el primer fotograma del tutorial, que es lo que podéis ver en nuestro gameplay). La calidad del motor gráfico que se usa desentona con lo que se puede esperar de la nueva generación de consolas —os recordamos que lo hemos jugado en PS5—, asemejándose más a los juegos que vieron la luz a principios de PS4 y Xbox One.
Haciendo esto a un lado, el gameplay sigue a rajatabla lo que podemos esperar de Dark Souls. Usamos R1 para realizar un ataque ligero, R2 para uno más fuerte el cual podemos cargar si mantenemos pulsado el gatillo, L1 para defendernos de los ataques enemigos, y X para esquivar. A esta fórmula le añaden también la opción de repeler ataques a distancia usando el mismo botón que para el Parry —o contraataque—, con lo que devolver los proyectiles a los rivales y darles de su propia medicina. Contamos a su vez con la posibilidad de generar un aura a nuestro alrededor que sirve para aumentar el daño que hacemos, que viene precedido de una pequeña explosión que puede afectar a los enemigos, a los cuales podemos dejar incapacitados si damos el número de golpes necesarios para realizar un remate final pulsando O.

Esto es todo lo que se nos ofrece en cuanto a opciones de juego hasta que se nos permite mejorar el árbol de habilidades, que en esta demo no hemos podido probar a fondo, pero que promete desbloquear más combos y acciones que harán de los combates algo mucho más vistoso.
En lo relacionado al apartado sonoro, no podemos decir nada porque salvo el tema principal que podemos escuchar en el menú, no nos hemos percatado de ninguna otra melodía que destacara, cosa para la cual deberemos esperar al juego completo para ver si la BSO está a la altura de las épicas orquestaciones que nos viene ofreciendo Final Fantasy desde hace ya tantos años.
Y esto es todo por ahora, sabemos que esta marca es de las más importantes dentro de la industria del videojuego y no queríamos dejaros sin estas primeras impresiones que creemos os pueden interesar sobretodo en el marco de la falta de stock de PS5, pero en fin, como conclusión final, no os estáis perdiendo mucho puesto que basta con ver un gameplay en Internet para darse cuenta que a este título le queda mucho trabajo por delante, y no descartaríamos hasta un retraso, como le ocurrió al remake de Prince of Persia.
¿Qué os parece este nuevo Final Fantasy?, ¿os parece bien que se adentre en el género de los Souls-like? Hacédnoslo saber en los comentarios ;)

