
Por primera vez en un cuarto de siglo, el Paris Saint-Germain ha logrado hacerse con un hueco en las semifinales de la Champions League. El proyecto dirigido por Nasser al-Khelaïfi parece al fin estar dando sus frutos después de años estancado en el limbo de los cuartos. Tras hacerse con los servicios de jugadores de la talla de Neymar Jr o Kylian Mbappé entre otros, el conjunto galo le ha dado un plus de calidad a su juego el cual a cada temporada que pasa expone frente a los demás equipos de la Ligue 1, quienes no pueden más que rezar por que no les caiga una goleada digna de las portadas de los diarios deportivos. Eso es así, el PSG se ha convertido en todo un coloso a batir en territorio franco y ya han demostrado que incluso la liga a la que pertenecen se les queda pequeña; pero, ¿cómo se ha llegado hasta aquí?
Ésta última década, el equipo parisino ha sabido labrarse un nombre en Europa, llegando a convertirse en una de las marcas más codiciadas en relación al mundo del fútbol, y esto gracias a la inversión catarí que tuvo lugar en 2011 (comprando el 70% del equipo y en 2012, el 30% restante), la cual infló las arcas del club hasta convertirlo en un pozo sin fondo de ingresos continuos encabezados por su presidente, Al-Khelaïfi, cuyo máximo interés era poder alzarse con el trofeo que hoy nos reúne. En su odisea por cumplir con sus obetivos, el club no dudó en rascarse el bolsillo para fichar a todos los grandes cracks que pudieran para así estar a la altura de lo que el torneo continental exige. De entre sus primeras incorporaciones de relumbrón, podemos encontrar al astro sueco Ibrahimović o hasta al mismísimo Beckham, siendo el primero el más destacado al convertirse durante las temporadas en las que jugó bajo el amparo de los cataríes en el máximo goleador de la historia del club. Tras ellos llegarían Edinson Cavani, quien desbancaría a Ibra como killer de referencia, o el defensa brasileño, Marquinhos. Todo con el objetivo de un día levantar la orejona.

A pesar de las llegadas, el paso de los años demostró que los componentes sobre el terreno de juego no eran lo único a tener en cuenta, sino también el entrenador que dirigiese a la orquesta. Carlo Ancelloti fue el primero en intentar dar forma a un equipo en pañales durante la temporada 2011/2012, quien hizo subcampeón con 79 puntos a los galos y posteriormente campeones del título de Liga los dos años siguientes. Tras su marcha, Laurent Blanc y Unai Emery tomaron el relevo ahora con el único fin de conquistar la ansiada copa de Europa puesto que Francia comenzaba a notarse minúscula, aunque en dicha contienda ninguno de los dos fue capaz de salir victorioso, lo que inevitablemente acabó con sus respectivos despidos, sufriéndolo Blanc en 2016 y Emery en 2018 tras la humillación sufrida durante los octavos de final de la Champions cuando tras vencer 4-0 a los catalanes en el Parc-des-Princes, para luego dejarse remontar 6-1 en el Camp Nou con un Neymar Jr estelar a quien Al-Khelaïfi tendría en su mira desde entonces.
Convertidos en casi el "hazme reír" de Europa, el PSG sorprendió a propios y extraños cuando durante el mercado de verano del 2017, ficharon precisamente a su verdugo hacían meses. Neymar Jr, tras pagar su cláusula de rescisión al FC Barcelona por un valor de 220 millones de euros, se convirtió de la noche a la mañana en el gran icono del equipo de París, la figura alrededor de la cual se fraguaría un conjunto campeón que no tardaría en ver como una estrella prematura se sumaría a la plantilla. Kylian Mbappé, tras acabar con el monopolio local de los parisinos haciendo al Mónaco ganadores de la Ligue 1 esa misma temporada (16/17), se marchó a París una vez el PSG pagó por él 180 millones. Parecía que ahora sí, Europa caería rendida a sus pies.

Dos años después de dichas incorporaciones y de por fin encontrar un técnico que parece encontrase a su altura, Thomas Tuchel, los galos al fin se han sacudido de encima la losa de los fracasos previos que reflejaban a una plantilla prometedora pero falta de ideas de juego en equipo para doblegar así al Atalanta y plantarse en la penúltima fase de la competición europea, con los ánimos por las nubes y con el mundo del fútbol pendientes de ver si la estrella brasileña y el crack francés, cargando con el equipo a la espalda, lograrán al fin cumplir con el sueño de Nasser y levantar el título de campeones de Europa; pero aún habiendo ganado a los italianos tras una épica gesta en los últimos cinco minutos de juego, uno no puede dejar de preguntarse, ¿es este equipo digno de alzarse con la gloria en Europa?
Estamos a expensas de sus respuestas.

