
Eddie Van Halen, el legendario virtuoso e ídolo de la guitarra eléctrica y co-fundador de Van Halen nacido en Amsterdam, ha fallecido este martes a los 65 años de edad a causa de un cáncer de garganta con el que llevaba luchando desde hacía mucho tiempo. La triste noticia fue confirmada por su hijo Wolfgang a través de las redes sociales donde no se han hecho esperar las reacciones no solo de sus allegados sino de los millones de fans que simpatizaron con el guitarrista y su particular estilo de tocar, el cual mezclaba ritmos de puro Rock N’ Roll con otras melodías de corte más clásico (siendo Eruption el ejemplo más claro de esto), desde que en 1978 debutara junto a su grupo en el mercado musical de la mano de Warner Bros gracias al LP homónimo del mismo, Van Halen, cosechando un éxito sin parangón que les llevó a vender más de un millón de copias durante el primer año post lanzamiento, y más de diez millones hasta la fecha, logrando el mismo hito con su sexto disco, 1984, lo que la han convertido en una de las seis únicas bandas de rock en obtener el estatus Diamante en dos álbumes distintos otorgado por la RIAA (Recording Industry Association of America), en relación al registro de ventas.
Acompañado por su hermano Alex a la batería, Michael Anthony en el bajo y David Lee Roth como cantante y front-man en el escenario, Eddie comenzó actuando en cualquier gig que fuera surgiendo, ya fueran fiestas de cumpleaños, clubes de strip tease o el mítico Whisky A Go Go de Los Ángeles, bar donde también destacaría Randy Rhoads, la figura que pondría contra las cuerdas al titán de origen holandés, y cuya meteórica aunque trágica historia trataremos en un artículo aparte más adelante.
Con una más que merecida fama underground, no tardaron en llamar la atención de las grandes productoras musicales siendo, como bien hemos dicho, la Warner Bros la que se llevara el gato al agua gracias a la intervención de Mo Ostin, quien en 1977 les vio actuar y ofreció la oportunidad de grabar su primer LP, al que seguirían Van Halen II (1979), Women and Children First (1980) , Fair Warning (1981), Diver Down (1982) y 1984. Durante el tour de este último trabajo, Roth decidió abandonar el grupo debido a intereses personales que chocaban con los de Eddie (y posiblemente los demás miembros) por embarcarse en un nuevo proyecto con el que explorar nuevos géneros rítmicos.
La partida del cantante supuso la llegada de Sammy Hagar, ex-vocalista de Montrose, que por entonces triunfaba en solitario pero que aceptó el nuevo rol que le propusieron. Junto a este nuevo fichaje, Van Halen logro mantener el éxito comercial aunque la crítica y los fans más devotos coincidían en que el sonido que les había definido desde su nacimiento se había perdido. Inevitablemente, el ciclo del grupo parecía estar destinado a cumplirse no muy tarde.
Tras casi una década trabajando juntos, años en los que lanzaron al mercado 5150 (1986), OU812 (1988), For Unlawful Carnal Knowledge (1991) y Balance (1996), de nuevo las desavenencias entre Eddie y su front-man, en este caso Hagar, provocaron que el segundo decidiera que su etapa había tocado a su fin, volviendo a la senda del éxito individual. Van Halen por su parte decidió editar por vez primera un álbum con los hits de la banda para el que contaron con la colaboración de David Lee Roth una vez más, resultando en la composición de dos nuevas canciones exclusivas para el recopilatorio, “Can’t Get This Stuff No More” y “Me Wise Magic”.

Convirtiéndose en el número uno de las listas de ventas, esto impulsó al grupo a ir en busca de un nuevo cantante con el que comenzar a preparar el que sería ya su undécimo trabajo de estudio. Para ello contrataron a Gary Cherone, que recientemente había abandonado la banda Extreme. A mediados de los noventa y con los gustos del público virando en dirección al grunge y al punk rock, así como a las sintonías deformadas que conformaban sus himnos, el conjunto californiano produjo Van Halen III (1998). A pesar de que la expectación era alta y de que , el disco solo vendió medio millón de copias y el tour correspondiente no generó los ingresos esperados. Además, la relación de Eddie con Michael Anthony se había vuelto algo tensa, provocando que en algunas canciones fuera el propio guitarrista quien se hiciera cargo de las pistas de bajo.
Tomando este hecho como punto de inflexión, la banda decidió separarse (aunque no oficialmente) en 1999, siendo el primero en despedirse el último en integrarse a ella, Gary Cherone. Cinco años pasaron hasta que volvieran a dar señales de vida con el anuncio del lanzamiento de un nuevo recopilatorio, Best of Both Worlds (2004), abarcando las épocas tanto de David Lee Roth como de Sammy Hagar, quien compuso tres temas nuevos para el disco, “It’s About Time”, “Up for Breakfast” y “Learning to See” y participó en el único tour que la banda dio exclusivamente por Estados Unidos antes de sumirse una vez más en el silencio.
En 2007 volvieron al foco mediático cuando se presentaron los planes para una nueva gira que abarcaría EEUU, México y Canadá, así como la preparación de una nueva producción discográfica ahora con David Lee Roth de vuelta, tal y como los fans habían pedido, y la sustitución de Michael Anthony por la de Wolfgang Van Halen, hijo de Eddie. No fue hasta el año 2012 que el nuevo disco, A Different Kind of Truth, llegó a las tiendas para alzarse con el segundo puesto en el Billboard, alcanzando las 180.000 copias vendidas en su primera semana a la venta. Parecía que Van Halen había vuelto para quedarse, pero los jóvenes que un día fueron habían dejado paso a unos cuerpos fatigados y necesitados de reposo de cuando en cuando, lo que hacía imposible mantener el ritmo de conciertos que se había planificado en un principio.

El concierto final de la banda tuvo lugar en el Hollywood Bowl de Los Ángeles donde tocaron dos noches seguidas en 2015, año en el que también se produjo el álbum en vivo Tokyo Dome Live in Concert. Inesperadamente, estos supusieron el último servicio prestado por parte de Eddie para con la banda que junto a su hermano fundó en el ya lejano 1974. No sabemos con claridad cómo afectará esto a su itinerario, pero suponemos que con la pérdida del mítico guitarrista, podemos estar también despidiéndonos de uno de los grupos más influyentes en la historia del Rock, uno que desde sus inicios inspiró a generaciones de jóvenes que gracias a sus temas, decidieron darle una oportunidad a la guitarra guiados por esos solos épicos, casi imposibles de tocar que convirtieron a su estrella, Eddie Van Halen, en todo un Dios de la Guitarra.
Descansa en Paz, maestro.


Excelente homenaje a uno de los grandes del rock