(Publicado originalmente en enero de 2019; 3DJuegos)

Muy buenas noches, el día 14 de noviembre salía a la venta Fallout 76, la primera incursión de Bethesda Game Studios en el mundo de los MMO a través de uno de las franquicias que más alegrías le ha dado a la compañía, Fallout. Bien, ya desde el mismo momento en el que se anunció la naturaleza multijugador de esta entrega, las críticas no han cesado de llover, pues como todos sabemos, el videojuego en sí (y la propia trama es lo que busca que sientas) se vive en solitario, no compartiendo tus andanzas con otro jugador, ya sea amigo o un completo desconocido, que pueda incordiar la aventura. El E3 2018 dejó muy claro que la comunidad no se sentía del todo satisfecha con este cambio de dirección por parte de Todd Howard y su equipo, pero siendo Bethesda, y el juego titulándose Fallout 76 (según el lore, el refugio más importante de cuantos Vault-Tec haya construido), ¿por qué no darle una oportunidad?
Sin ni siquiera haberse publicado de manera oficial, las primeras quejas con respecto al título llegaron con la B.E.T.A, la cual no solamente dejó claro que el juego necesitaba un muy buen pulido de cara a su lanzamiento, sino que incluso los archivos de esta demostración en algunos casos corrompían las partidas guardadas, llegando al punto de impedir al jugador desinstalarla de su PC o consola. A mí, sin ser un veterano, la saga Fallout desde su tercera entrega e incluyendo todos los DLCs correspondientes, me ha apasionado, y ver como se sucedían todos estos descalabros me dejó frío, descolocado, aunque a pesar de todo ello, mi interés por la propuesta de Bethesda se mantendría firme.

Día 14 de Noviembre, como todos esperaban, el juego se estrena lleno de bugs, glitches, una mala optimización provocando caídas de frames que impiden que no solo se disfrute Fallout 76, sino que jugarlo se vuelve casi imposible con caídas frecuentes de los servidores. Las semanas pasan y la compañía parece hacer poco o nada por mejorar la experiencia, hasta que en un momento dado, se publica una actualización que soluciona gran parte de los problemas anteriormente mencionados, y no solo eso, Bethesda se compromete a actualizar de manera periódica su MMO, tomando en cuenta las quejas de los jugadores.
Dejando de lado todo el tema de las bolsas de nylon o los precios de la Tienda Atómica, me veo en una encrucijada, ¿merece la pena comprarse ahora mismo Fallout 76 o debería esperar a que pasen unos meses a ver cómo se lo montan los de Maryland? Unos cuantos vídeos de Youtube después, y aprovechando la bajada de precio monumental que ha sufrido la obra (+50% de descuento en Game), decidí lanzarme y comprar la Edición Tricentenial (a.k.a Edición Especial). No me miréis con malos ojos, siempre puedo contar con las tiendas de segunda mano para recuperar al menos 20 Euros de lo que invertí en él. En fin, lo adquirí y ya he superado el nivel 10 como he dejado claro en el título del tema, y aunque sé que la opinión que leeréis a continuación no es la misma que tendría una de las personas que se gastó 60 Euros o más al comprar este juego el día de su lanzamiento, de las que sufrió todos los fallos grotescos de los que se hizo eco Internet durante las primeras semanas de vida de Fallout 76, aquí os dejo con un pequeño resumen de mi experiencia en esta versión de West Virginia, la cual ya os adelanto que durará mucho, mucho tiempo.
Las primeras horas que le he dedicado a este título me han dejado un muy buen sabor de boca. Lo primero que me gustaría destacar serían los gráficos. Sí, ya sé que el Creation Engine que usa Bethesda desde Oblivion no es la tecnología más puntera de la industria, pero el uso del HDR y la paleta de colores de la que hace gala Fallout 76 es de las que por sí solas embellecen a un juego. En conjunto, se ve delicioso, y el buen uso del blur en la lejanía le da un toque cinematográfico al que no puedo resistirme. Eso sí, las texturas del escenario (el modelado del personaje se ve maravilloso), en caso de que te acercas demasiado a un objeto, notarás como no está a la altura de un juego de 2018/2019, aunque para ahorrarle demasiadas críticas, sí diré que me recuerda a Resident Evil 7. Las texturas en ambos funcionan de manera muy parecida, lo importante es el conjunto, no plantarse frente a una estantería o una mesa, para tener así una razón con la que llamarlo “bodrio".

En segundo lugar, quiera mencionar la banda sonora que, sorprendentemente, no he visto a nadie más mencionar. Uno de los apartados que siempre tengo en cuenta cuando disfruto de una sesión de juego con mi Playstation 4 Pro, es el de las canciones que se vayan dando lugar a lo largo de los escenarios o situaciones de las que participo, y en este sentido, la que adorna a Fallout 76 es de las mejores que he escuchado, puesto que la atmósfera post-apocalíptica te envuelve, la banda sonora ambiental te transporta al mundo donde transcurre la acción, del mismo modo que puede ocurrir con Limbo o Inside, las dos obras de Playdead.
Lo siguiente que seguramente os estaréis preguntando es si el gunplay es digno. Muchas medios especializados se han quejado de que, siendo este apartado el que menos haya funcionado en las anteriores entregas de la saga, no se puede hacer girar todo lo relacionado al gameplay alrededor de ello, y aunque en algunos momentos puedo darles la razón, no es para nada injugable. A poco que lo hayas pasado bien en el pasado con Fallout 4 por ejemplo, aquí no tendrás ningún problema para disfrutarlo. El sistema V.A.T.S en esta ocasión se reproduce en tiempo real, y más que quitarle parte de la esencia al título, me responde a una pregunta que desde Fallout 3 me llevaba haciendo, ¿cómo funcionaría el V.A.T.S en la vida real? Este juego sacia mi curiosidad y lo hace sin faltarle el respeto a dicha funcionalidad. En cuanto al C.A.M.P, la opción que nos permite crear nuestro propio campamento, si os gustó en Fallout 4, aquí es más o menos lo mismo, y lo que creéis se mantendrá aunque cerréis la sesión.
Por último, con este lanzamiento se nos abren las puertas a la Atomic Shop, la tienda virtual que Bethesda ha creado para la ocasión en la cual puedes gastar átomos (ganándolos jugando o comprándolos con dinero real) para así desbloquear objetos cosméticos que embellezcan a tu personaje. Si bien algunos de los atuendos se han importado directamente de Fallout 4, esta característica no deja de ser algo opcional, y estoy seguro de que todos los trajes, pinturas para armaduras, etc... que trae consigo el juego base, por sí solos, pueden satisfacer la voracidad de los jugadores que le hayan dedicado un tiempo a Fallout 76.

Como dije al principio de estas impresiones, yo no me gasté 69,99 Euros en este juego, ni sufrí los glitches de las primeras semanas, lo compre por 29,99 Euros y lo empecé a jugar la semana pasada, después de todas las actualizaciones que Bethesda ya ha publicado, y en este tiempo, solo tengo buenas palabras que dedicarle al juego, puesto que me está pareciendo bastante entretenido. Por su parte, la narrativa, que te deja literalmente solo (salvo algún que otro jugador que se me haya acercado en son de paz), me está agradando. Si alguien se lo pregunta, ésta me recuerda a una película llamada "The Quiet Earth", en el sentido de, ¿qué pasaría si un día me despertara y me encontrara solo en medio de un mundo devastado? Como veis, se le puede sacar mucho jugo a Fallout 76, y de buen sabor.
En fin, espero que le deis una oportunidad ya que por 29,99 Euros o menos, merece la pena.

