
Home Sweet Home es un juego un tanto peculiar, no por la temática de terror de la que hace gala su historia, que ya sabemos que el mercado videojueguil ha sido testigo del boom que ha sufrido este género desde hace ya unos años, en algunos casos con mucho éxito —ahí tenemos obtas como Amnesia, Outlast, Visage, etc…—, sino por el ingrediente especial con el que el estudio tras este título, Yggdrazil Group, lo ha aderezado, folclore tailandés.
En efecto, Yggdrazil Group es un equipo tailandés que cansados de ver cómo la industria no paraba de caer en los mismos tópicos occidentales, decidió recurrir a las leyendas más terroríficas de su país para dar forma a un videojuego que se ha ganado el aprecio de la mayoría de los jugadores que lo han jugado por sus efectivos sustos y la tensión a la que somete al usuario mientras recorre los laberintos que conforman los pasillos del escenario donde transcurre la acción, uno en el que nuestro protagonista de nombre Tim, se ha despertado sin saber cómo ha llegado allí, y cuyo único objetivo es dar con su mujer Jane, la cual está desaparecida.
Como en la mayoría de juegos de esta índole, lo que primará será la exploración del escenario hasta que demos con los objetos clave que nos permitan avanzar en la aventura y que en muchos de los casos nos servirán para completar los puzzles que harán de obstáculo en nuestro camino, pero es que no solo estos rompecabezas nos pondrán las cosas difíciles —algunos requerirán de un buen tiempo para resolverlos—, también tendremos pisándonos los talones entidades paranormales que nos no cesarán en su empeño por atraparnos y de los que solo podremos librarnos huyendo y escondiéndonos en taquillas u otros sitios donde quepamos, tal y como ocurría en Outlast. Y ojo, es muy importante tener cuidado con estos monstruos porque con un solo ataque podrán abatirnos y hacernos perder nuestro progreso.
Todo esto se verá adornado por un apartado gráfico un poco anticuado y sencillo, pero que sirve al propósito de situarnos en un atmósfera asfixiante a la par que aislada, que junto al buenhacer sonoro, nos pondrá la piel de gallina cuando toque enfrentarnos a unas apariciones bien diseñadas para el fin al que sirven, asustarnos.
Home Sweet Home se encuentra disponible en PC, Playstation 4 y Xbox One —también se puede jugar en la nueva generación de consolas—, por lo que a poco que os guste el terror o pasar un rato divertido con el corazón palpitando sin parar, es una muy buena opción que considerar comprar.
¿Qué os parece Home Sweet Home?, ¿hay otros juegos de terror que os gusten? Hacédnoslo saber en los comentarios ;)

