
Desde EA Motive, la división de la desarrolladora norteamericana encargada de la puesta al día del clásico de Visceral Games que nos sorprendió a todos en el ya lejano 2008 con su terrorífica puesta en escena y sus famosos necromorfos, nos han dado la oportunidad de echarle un ojo a cómo está evolucionando el proyecto anunciado en el pasado E3 que, como bien se indicó previamente a esta presentación, se halla en una fase muy temprana de su desarrollo, dato que no nos ha impedido vislumbrar ya algunas de las novedades que desmarcará a este remake del juego original, eso sí, sin perder la esencia del mismo.
En primer lugar, lo que más llama la atención —y entra por los ojos— es la fidelidad gráfica con la que se está queriendo recrear los interiores de la nave Ishimura. Los chicos de EA Motive dejaron claro que su remake está sustentado sobre el esqueleto de Dead Space (2008) y que mucho del escenario es una revisión del look original pero mejorado con muchos más detalles y mejores texturas, así como un nuevo sistema de iluminación acorde a los tiempos que corren, con una luz que se reflejará sobre las superficies y sobre la niebla que tanto caracterizaba a la obra de Visceral Games de una manera muy natural e inmersiva, algo que se está logrando gracias al uso del motor gráfico Frostbite, perteneciente a EA, que no solo afectará a esos pasillos tenebrosos que deberemos atravesar tomando el rol de Isaac Clarke, sino que también quedará patente en el aspecto de nuestro protagonista, con una “nueva” armadura—más bien una actualización de la que ya usaba en el 2008—, con un mayor grado de detalles y reflejos.
Además del apartado gráfico, lo siguiente que nos ha llamado la atención es lo relacionado a los enfrentamientos con los necromorfos, puesto que para este remake, no solo se mantendrán los clásicos niveles de gore que enamoraron a los fans de este juego en su día, sino que también se implementará la posibilidad de despellejar a estas criaturas mientras disparamos antes de que perezcan, dejando al descubierto sus huesos. Así es, tal y como hemos podido disfrutar en Doom Eternal, donde disparar a los enemigos significaba primero dejarles sin piel y carne, ahora Dead Space contará con un sistema similar, lo que añadido a los desmembramientos, será toda una “maravilla” de ver en 4K y más sabiendo el amplio bestiario al que nos enfrentaremos.
Por último, las zonas de gravedad zero seguramente sean los momentos de gameplay que más van a recibir un cambio drástico con respecto al título original, puesto que ahora contaremos con una total libertad de movimientos al igual que pudimos ver en la secuela del 2010. ¿Qué quiere decir esto? Que ahora haremos a un lado aquellas secciones de plataformas en las que debíamos apuntar en una dirección e impulsarnos para dar paso a un control total del personaje que contará con propulsores que nos ayudarán a llegar se una zona a otra. Queda por ver como impactará esto sobre el juego en sí, puesto que el Dead Space de 2008 contaba con varios momentos en gravedad zero en los que una mala elección podía costarnos la vida.
Este es el resumen de los puntos más destacados de la presentación que tuvo lugar en el día de ayer con respecto al remake de todo un clásico como lo es Dead Space, el cual tiene una ventana de lanzamiento para 2022, pero no dudamos en que esas fechas puedan variar, incluso marchándose al 2023. Esperamos estar equivocados, puesto que tenemos muchas ganas de poder echarle el guante a esta puesta al día que promete traer de vuelta al foco mediático a una saga que tuvo la mala fortuna de caer en desgracia tras su tercera entrega, más enfocada a la acción antes que al horror que la hizo triunfar al principio. Esperamos que con la ayuda de este remake, EA se anime a sacar más provecho de esta magnífica IP en el futuro.
¿Qué os ha parecido este primer vistazo al juego?, ¿estáis con ganas de jugarlo? Hacédnoslo saber en los comentarios ;)

