Cine & Series
No sé si la mayoría pensaba igual que yo, pero supondré que sí y más después del fatídico estado en que Cyberpunk 2077 llegó a nuestras librerías de juegos. ¿Cómo una serie anime basada en la obra de Mike Pondsmith y CD Projekt RED, anunciada incluso antes del lanzamiento del juego y dirigida a Netflix lograría servir de tirón de orejas y captar la atención de un servidor tanto como para querer volver a sumergirse en los quehaceres varios de Night City? Pues lo cierto es que aún afectado por la trágica historia de David Martínez y cía, he de decir que me alegro muchísimo en que este haya sido el caso puesto que gracias a ello, he gozado con uno de los mejores productos audiovisuales que ha dado a luz la televisión bajo demanda en los últimos tiempos en cuanto a animación, y esto se lo debo agradecer al profesionalismo del estudio detrás de Cyberpunk: Edgerunners, Trigger, quienes han sabido insuflar a la serie del carisma y emoción del que en muchas ocasiones parece carecer el videojuego. Obviamente no estoy aquí para criticar una vez más Cyberpunk 2077, pero es inevitable hacer la comparación cuando muchas veces en esta tanda de diez episodios confluyen muchas de las estampas que se dan en el título de CD Projekt RED, detalle que con el paso de los minutos, situaciones y evolución de los personajes, no hacen más que sacarte una sonrisa y obligarte a decir: —!Yo he estado ahí!
Dicho ello, ¿qué hace que esta serie me haya emocionado tanto? En primer lugar, lo bien llevada que está la trama desde el minuto uno hasta el final, sobresaliendo dos personajes de entre todos los que se nos presentan: David Martínes y Lucy. Si en el juego podemos ser partícipes de relaciones amorosas que se cuecen a fuego lento para al final dar con su clímax sintiéndonos nosotros los jugadores, parte primordial de estas relaciones y casi uno con V, Edgerunners nos convierte en testigos de una que se origina a partir de una simple coincidencia mundana como lo es ir en tren, hasta llevarnos de la mano a un final que deja con las lágrimas a flor de piel después de todo lo vivido hasta ese momento. Y destaco por encima de todo, la naturalidad con la que se conjuga todo esto, provocando que en menos de tres capítulos de serie, estés prendado de estos personajes, deseoso de que nada les suceda aunque de antemano sepas que Night City es una urbe cruel que no entiende de justicia.
Lo segundo a destacar sería la maravillosa sinergía que hay entre Cyberpunk 2077 y Edgerunners, porque si antes os he mencionado que se comparte escenario, no puedo obviar como todo lo demás sigue el mismo camino. Desde las llamadas entrantes con su característico tono, las secuencias de hackeo que hemos protagonizado trasladadas a la perfección al anime, la banda sonora que se comparte entre juego y serie, las referencias a personajes y corporaciones, lugares emblemáticos como el Afterlife o la Torre Arasaka, etc. La sensación básicamente es la de estar jugando un DLC ambientado antes de los hechos que tendrán lugar un año después —sí, Edgerunners se sitúa en 2076—. La perfecta sintonía de estos elementos promueven dentro del espectador un deseo ferviente de coger el mando y regresar a Night City, ya sea para continuar una partida guardada o empezar de cero tal y como lo hace David, con el fin de convertirse en leyenda aunque eso pueda costarnos la vida (ejem) o terminar en el espacio (ejem).
Es menester mencionar también la calidad del trabajo artístico a la vez que el doblaje, ambas facetas superando con creces el sobresaliente gracias a la perfecta traslación que se hace de los personajes y su entorno a nuestros ojos y oídos. La representación de los efectos de sus modificaciones —el Sandevistan de David…, madre mía —, las explícitas consecuencias de un tiroteo o la descarada pero divertida Rebecca por poner unos ejemplos. Todo en la serie funciona para dar resultado a un conjunto tan entretenido que una vez la terminas, inevitablemente te verás salivando por más, ¿y dónde lo puedes conseguir? Creo que ya lo he dejado muy claro.
Cyberpunk: Edgerunners es la pieza que faltaba del rompecabezas en que se ha convertido para CD Projekt RED su contraparte en el terreno del entretenimiento interactivo. Si este último ha sufrido a lo largo de casi dos años los efectos de una mala gestión tanto de promoción como de desarrollo, su hermana pequeña no podría haber salido mejor y en el momento más indicado, a dos meses de las fiestas navideñas, lo que seguramente ayudará a inflar más una cifra de ventas que desde el día en que Edgerunners llegó a Netflix, no ha hecho más que subir, superando incluso las 20 millones de unidades vendidas.
En fin, si todo lo escrito hasta este punto no os convence, ¿qué tal así? Cyberpunk: Edgerunners es el mejor anime original de Netflix en todo este 2022…, y no perdáis la oportunidad de jugar a Cyberpunk 2077.
Nota final: 10 / 10
Me gusta

