Siempre me he preguntado si es cierto que el hecho de no ser correspondida al amar a otra persona puede considerarse sinónimo de pesadumbre y malestar general. A lo largo de los años, me he encontrado frente a esta tesitura en un par de ocasiones (teniendo la primera de ellas lugar en la escuela primaria) y debo decir que nunca me ha llegado a causar tanto dolor como ciertas personas describen que sufren. Me cuesta mucho entender el por qué de tanto sufrimiento si ni siquiera al ocurrir esto se ha comenzado nada con aquella persona que ha captado el interés del corazón del amante furtivo. Es de ser egoísta el permitirse sentirse mal por algo que, únicamente viable al estar en una relación, solo tú vislumbraste..., o al menos así lo veo yo.
Recién he leído un artículo mientras navegaba por Internet (no me pidan el link, no recuerdo ni la página ni el título ni la fecha de la publicación) que hablaba sobre una mujer en México la cual había tomado la decisión de suicidarse al darse cuenta de que el hombre del que se había encaprichado emocionalmente le había dado calabazas al haberse prometido a una de las amigas de su círculo de amistad. Según el informe forense, la mujer, con numerosos casos previos relacionados con la depresión, tomó una botella de sosa cáustica y lo ingirió hasta que su interior literalmente se derritió, convirtiéndose sus adentros en una mera amalgama de chicha babosa y maloliente.
Con esto quiero decir que, a parte de resultar impactante, no pude evitar pensar en si es cierto que el mal de amor puede llevar a una persona tan lejos como a considerar el suicidio como la única opción plausible con la que dejar de sufrirlo. Ni que fuera una afección más severa, ¿verdad?
Bueno, me gustaría saber cuál es vuestra opinión acerca de esto, ¿creéis que el mal de amor puede matar o, como yo, somos nosotros y nosotras las que le damos más bombo del que en realidad tiene?


Lo primero de todo muy buen post. Siento leerlo tan tarde pero cuando lo he visto. Yo sinceramente creo que el amor puede matar pero es más la exageración que tenemos en nosotros y la acepción que que le damos a este matiz que el matiz en sí. Poca gente tiene los santos huevos de suicidarse, porque a mi entender para suicidarse hay que ser “valiente” en un sentido de la palabra y a la vez cobarde por no saber gestionar tus emociones de la mejor manera y pensar que la solución a tus problemas y el evadirte de ellos es lo mejor que puedes hacer. Esto es un pensamiento que erróneamente se da en los seres humanos.Y. finalizando creo que le damos más bombo que el que tiene por no saber gestionar correctamente las emociones, pero no en todos los casos.