
Hace poco más de un año, la desarrolladora galesa Wales Interactive, se sacó de la chistera Maid of Sker, un videojuego cuya base narrativa yace en múltiples historias de terror pertenecientes al folklore inglés y galés, destacando una por encima de todas las demás llamada Sker House, que está basada en un lugar real ubicado en la ciudad de Porthcawl, Gales, y que se hizo famoso por la trilogía de libros —The Maid of Sker Vol. I-III—, que el escritor R. D. Blackmore escribió con esta ubicación como telón de fondo.
Para que os hagáis una idea de la trama, basta con decir que nuestro protagonista, de nombre Thomas, viaja hasta Sker Hotel para reencontrarse con su amada Elisabeth después de recibir una carta en la que ella parece estar implicando que algo oscuro habita el lugar y que la mantiene atrapada allí. A partir de su llegada, seremos testigos de una buena historia de terror gótico —el género que se popularizó en Reino Unido durante el siglo XIX encontrando su máximo exponente en el Frankenstein de Mary Shelley—, con algunos retazos del también genial estilo de H. P. Lovecraft.
Pero a diferencia de otras muchas obras AA en la actualidad, Maid of Sker fue recibido en su momento con críticas mixtas, las cuales en la mayoría de los casos incidían en su gameplay, tildándolo de lento y tosco, más parecido a la experiencia de jugar a un walking simulator que a una obra de terror. Aunque hay cabida para todo tipo de opiniones, uno no puede evitar pensar en por qué otros títulos similares como Amnesia o Visage, en los que la única diferencia para con el que hoy nos incumbe es la calidad de los puzzles que debemos resolver, no fueron recibidos de la misma manera cuando Maid of Sker tiene otras tantas cualidades que no es que mejoren el apartado jugable, sino que dan lugar a un conjunto deslumbrante y que a nosotros nos ha encantado.

Ojo, no decimos que no sea una obra que se cuece a fuego lento, pero como con todas las pertenecientes a este género, hay que darle tiempo hasta que pueda mostrar todo su potencial, porque puede ser que la obra de Wales Interactive no goce de las mecánicas más espectaculares —aunque sí ingeniosas con el uso que hace del sonido, del que hablaremos a continuación—, pero sí cuenta con una ambientación magistral, en la que los gráficos junto a la sobresaliente dirección artística y a la exquisita banda sonora logran sumergirte en los tétricos pasillos del Sker Hotel hasta tal punto en que cada estancia se vuelve un minijuego en sí solo en el que primero deberemos llenarnos de valor para entrar y después enfrentarnos a lo que toque, ya sea solo explorar y hacer avanzar la aventura si tenemos suerte, o escondernos y huir de los temibles villanos de este juego, y aquí es donde entra en juego el tema del sonido que hemos mencionado hace un instante.
Los enemigos en Maid of Sker están ciegos, eso para empezar, por lo tanto lo que se ha decidido hacer en otorgarles un sentido del oído mejorado con el que cualquier paso en falso que demos o suspiro de más pueda resultar en nuestra muerte. Como todo buen videojuego de terror, escapar de estas criaturas será nuestra principal misión a la par que intentamos dar con Elisabeth para poder huir juntos. Para lograrlo, tendremos a nuestra disposición un artilugio de ondas sónicas capaz de aturdir a esos monstruos y darnos así unos segundos extra para escapar corriendo si es preciso. Esta es la novedad que más nos ha parecido ingeniosa puesto que influye directamente en nuestra manera de jugar, y más todavía si afrontamos la aventura en el nivel de dificultad más elevado, lo cual recomendamos encarecidamente.
Además de esto, a lo largo de la casa también encontraremos armas de fuego que podremos usar, pero que más que una solución a nuestros pesares, servirán para lo mismo que ese instrumento, lo que para algunos puede resultar un punto negativo puesto que quita algo de variedad al juego base, aunque después de varias actualizaciones, el título cuenta con otros diferentes modos de juego, con alguno que priorizan la acción y nos da la oportunidad de enfrentarnos a este mal a pecho descubierto —no tanto, pero os podéis hacer una idea—.
En definitiva, Maid of Sker es una de esas pequeñas joyas que uno no debería perderse a poco que le guste el género del terror o las historias de corte gótico con una buena base narrativa por detrás, de la que también se puede descubrir más buscando acerca del tema y dando con las leyendas sobre las que se sustenta su trama, la cual sin ser genial, sí deja un buen sabor de boca y da la posibilidad de ser rejugada de diferentes maneras.
Nota: 8,5 / 10

