
Desde hace años, los juegos pertenecientes a la saga Diablo o, aunque en menor medida, otras franquicias como Warhammer han popularizado el subgénero ARPG, que nace de los clásicos RPG en donde la función principal que se nos encomienda es la de mejorar a un personaje que podemos o bien seleccionar al comienzo de la aventura o crearlo a nuestro gusto, con ciertas características únicas según la clase a la que pertenezca —o dependiendo del juego, elegir las que queramos—, mientras nos convertimos en el héroe de una epopeya cuyo fin casi siempre es el de acabar con un gran villano que busca hacerse con el control del universo del juego.
Si bien estás son las características jugable y narrativa clásicas del género, los ARPG se distinguen también por el posicionamiento de la cámara en un ángulo picado o cenital que pone a nuestro personaje en el centro de la pantalla para a partir de él o ella, presentarnos los enormes escenarios por los que desfilaremos, en los que deberemos enfrenarnos a centenares de enemigos que llenarán la pantalla con la intención de acabar con nosotros y de los que obtendremos al derrotarlos, un suculento botín que nos ayudará en la misión de convertir a nuestro héroe en un campeón al que nadie podrá hacer frente, una mecánica apadrinada por el Diablo original en 1996 y que ha servido de base para muchas otras grandes franquicias a partir de entonces y que han sabido adaptarlas a los tiempos modernos como por ejemplo la serie Borderlands.
Éstos son los puntos importantes de lo que hace de los títulos pertenecientes al subgénero ARPG algo fresco y adictivo, y la razón por la que hoy queríamos hablar de ellos, puesto que ahora mismo podéis encontrar en rebajas algunas de las entregas de la saga Warhammer en PS Store, a precios de escándalo, teniendo en cuenta que nos referimos a sus ediciones completas, y de las que destacan dos juegos en particular. Por lo que empecemos:
1) Warhammer: Chaosbane Slayer Edition (19,79 Eusros)
Ambientado en el universo de Fantasy Battles de la obra de Games Workshop, Warhammer Chaosbane nos pondrá en la piel de un personaje —podemos elegir entre cinco clases diferentes—, que será llamado a plantar cara al Ejército del Caos para así salvar al Imperio, que ha perdido el héroe que antaño diezmo a dichos villanos y que ahora está desaparecido.
Como es de esperar, el juego se estructurará en cuatro actos más dos adicionales que en su momento fueron DLC pero que vienen incluidos en esta edición, que nos llevarán a visitar diferentes escenarios de corte medieval, como una ciudad, un desierto, un bosque o cementerio, infestados por las horas del Caos a las que deberemos exterminar para poco a poco desentrañar la trama.
Aunque lo más llamativo de este título es el sistema de juego hack n´ slash que posee. Frenético, colorido y pesado, los ataques son una delicia de ver en pantalla cuando estamos rodeados por decenas de enemigos por todos los costados que acaban decorando con sus vísceras el entorno, permitiéndonos subir de nivel casi sin despeinarnos al principio, pero que con el paso de los minutos, se harán más y más fuertes, hasta que lleguemos a enfrentarnos a los enormes jefes finales que nos esperan al final de cada acto.
2) Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr Complete Collection (13, 49 Euros)
Tomando lugar en ese ficticio pero imaginativo milenio 41 en donde los Space Hulks y los Inquisidores del Imperio viajan por la galaxia para acabar con el todavía vigente Ejército del Caos, Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr no pone en la piel de uno de esos Inquisidores que de primeras deberá investigar una nave perteneciente al Imperio con la que se ha perdido el contacto para saber qué ha ocurrido. A partir de aquí, se desarrollará una trama que nos hará viajar por diferentes planetas en busca de esas caóticas alimañas para acabar con ellas.
Como ocurre con el anterior, esta edición trae consigo todo el contenido post-lanzamiento que incluye más de 12 paquetes de contenido además de una expansión que incluye una nueva clase de personaje y campaña llamada Prophecy.
Como es obvio, la diferencia más llamativa la encontraremos en la época en la que transcurre este juego, lo que presentará escenarios en los que destacarán los entornos metálicos y desgastados de las naves que visitaremos y las ruinas de instalaciones venidas abajo por culpa del Ejército del Caos, pero que a nivel de mecánicas, variarán un poco con el foco puesto encima de las armas de fuego o láser antes que en el combate cuerpo a cuerpo, lo que permite actuar de una manera más estratégica pudiendo atacar a distancia y escogiendo una cobertura que nos permita recibir menos daño del deseado.
Puede que sea difícil adentrarse en este género puesto que no todos estamos dispuestos a cambiar de nuestras cámaras en primera o tercera persona por una que casi nos convierte en un tipo de deidad que observa desde los cielos a nuestro personaje, como nos ocurrió a nosotros, o porque ya hay otras opciones que gozan de un mayor prestigio dentro de la comunidad de jugadores y la crítica como la ya mencionada Diablo o God of War, también perteneciente al género de los hack n´ slash, o si os va más los looter shooter, Borderlands; pero nunca es tarde para darle una oportunidad a otras propuestas que también cuentan con una fanbase activa y que ofrece tanta ayuda como las de estos dos juegos, puesto que en Youtube se pueden encontrar muchos videos que harán de la experiencia una mucho más amena puesto que explican con todo lujo de detalles las clases y cómo mejorarlas correctamente.
Warhammer ha ido puliendo sus mecánicas a lo largo de los años para poder adaptar los juegos de tablero a las consolas, y creemos que con las dos propuestas que hoy os hemos presentado, ha llegado el momento de que reciban una mayor atención por parte de los jugadores. Al fin y al cabo, lo que buscamos es divertirnos, ¿verdad? Y estos dos títulos cumplen de sobra.
¿Le daréis una oportunidad a cualquiera de estas dos obras de Games Workshop?, ¿ya los habéis jugado? Hacédnoslo saber en los comentarios ;)

